Querido paciente:

Casi todas las mordeduras son causadas por animales domésticos, tales como perros y gatos. Los pequeños animales domésticos (como hámsters y ratones) no presentan tanto riesgo de mordeduras peligrosas, y normalmente no es necesario revisar las heridas por un médico. Al recibir una mordedura de perro o gato que no sea profunda, lave el área con agua y jabón. Aplique una pomada antibiótica en la herida dos veces al día. Puede dejarla expuesta al aire o cubrirla con una venda ya que existe la posibilidad de que se ensucie fácilmente.

Si tiene dolor, puede tomar Tylenol (acetominofeno) o Advil (ibuprofeno). Para una herida profunda, lávela con agua y jabón, aplique presión con una toalla limpia para que la herida deje de sangrar, llame a su médico o vaya a la sala de emergencia.

Las mordeduras de animales salvajes (como ardillas, murciélagos, zorillos y mapaches) llevan el riesgo de transmisión de rabia. La rabia es una enfermedad mortal, y tales animales pueden transmitirla aunque no presentan los síntomas. Si reciba una mordedura, lave la herida y llame a su médico inmediatamente. Sin tratamiento, la rabia es mortal.

Para prevenir las mordeduras de animales, evite acercarse a un perro que duerme, ni mucho menos acercarse a un perro que está comiendo. No es recomendable acariciar a perros extraños. No trate de separar a los perros que se pelean, y nunca recoja animales salvajes.

Enfermeras de la Mision Medica