Querido paciente:

El asma es un trastorno que afecta a los pulmones y hace que la persona tenga dificultad para respirar. Las personas que padecen de asma están propensas a que se les inflamen las vías respiratorias, o los bronquios. Es decir, se les hinchan y producen grandes cantidades de una mucosidad muy densa. También son extremadamente sensibles a ciertas cosas como el ejercicio físico, el polvo, o el humo de los cigarrillos. Esto hiperreactividad hace que los músculos que recubren las vías respiratorias se tensen y se contraigan. La combinación de la inflamación de las vías y la contracción de los músculos provoca un estrechamiento de dichas vías que dificulta el paso del aire.

En la mayoría de la gente que tiene asma las dificultades para respirar ocurren periódicamente. Cuando esto ocurre, se denomina “crisis asmática”, también conocido como ataque o episodio de asma. La persona puede toser, tener sibilancias (emitir un sonido como un “pito” al respirar), faltarle el aliento y sentir una fuerte opresión en el pecho. Muchas personas comparan un episodio de asma con la sensación de intentar respirar a través de una paja- cuesta muchísimo hacer llegar el aire a los pulmones y expulsarlo al exterior. Una crisis puede durar varias horas o más tiempo si la persona no se medica adecuadamente.

Nadie sabe exactamente cuál es la causa del asma. Se cree que es una combinación de factores ambientales y genéticos (hereditarios). No es contagioso. Las causas que desencadenan los síntomas se llaman desencadenantes e incluyen: alérgenos (como el polvo, el moho, la caspa de animales y las cucarachas), irritantes y contaminantes transportados por el aire (humo de cigarrillos, las soluciones limpiadoras, los productos perfumados, olores fuertes de la gasolina o la pintura húmeda), clima (el frío o el aire seco) en ocasiones causa los síntomas, infecciones como catarro, gripe y otros trastornos que afectan a los bronquios.

La mejor forma de controlar esta enfermedad es previniéndola. Aunque los medicamentos pueden desempeñar un papel fundamental en la prevención de la crisis, también es muy importante el control ambiental. Aquí hay algunas sugerencias que pueden ayudar para evitar entrar en contacto con los alérgenos o irritantes que le provocan las crisis asmáticas:

• No fume

• Presta atención a los reportes meteorológicos y tome precauciones cuando sepa que el clima o la contaminación podrían afectarle.

• Tenga cuidado durante el ejercicio físico. Si tiene una crisis durante un partido o un entrenamiento, deje lo que está hacienda hasta que remita la crisis.

• Mantenga su entorno limpio de alérgenos potenciales. Por ejemplo, aspire bien las alfombras y no tenga mascotas en la casa(perros, gatos)

El asma no se puede curar, pero generalmente se puede controlar y prevenir la crisis. Hay medicamentos que actúan rápidamente para detener la crisis asmática una vez iniciada. Se conocen como medicamentos “de alivio rápido”, o “de rescate” y normalmente son inhalados. También hay medicamentos disponibles a largo plazo para controlar el asma y prevenir una crisis. Son medicamentos preventivos, o “de mantenimiento”. Tienen un mecanismo de acción lenta y pueden tardar días o semanas en hacer efecto.

Cada persona necesita colaborar con su médico para controlar su trastorno y que vaya ajustando la medicación cuando sea necesario.

Si tiene más preguntas o necesita ayuda, la misión médica de Holy Spirit Hospital está abierta lunes, miércoles y viernes, 10:30a.m.-2:30 p.m., martes y jueves ,11:30-2:30. Está ubicada en el sótano detrás de la iglesia Cristo Luterana, 124 calle 13 sur. Hay enfermeras disponibles cada día para ayudarle. No se requiere identificación ni cita. Además, todos los servicios son gratuitos y confidenciales. Todos son bienvenidos!